Hoy os traigo una receta que convertirá vuestros desayunos y meriendas en un auténtico placer para los sentidos. Una experiencia casi mística y son tan sencillos de realizar que no hay excusas.
Pero si no os apetece, en Velvet Bakery los hacen riquísimos!!!
A mí me pirra el que hacen emulando a los cinnamon rolls. Ufff... Tenéis que probarlo... Es la perdición... Os pongo foto para que sufráis un poquito, ja ja jaaa
Ingredientes (para 12 gofres)
90g de mantequilla
300g de harina
1 sobre de levadura química
3 huevos
500ml de leche
30g azúcar
Una pizca de sal
Opcional para acompañar: mermelada, azúcar glass, chocolate, nocilla, fruta, helado... IMAGINACIÓN
Elaboración
La única dificultad es hacerse con una gofrera. Yo compré la mía en Lidl por 19,99€ y también me permite hacer sándwichs y planchaditos.
Recomiendo hacer la masa por la noche si la queremos para desayunar o por la mañana para tenerla lista a la hora de merendar, conservándola en la nevera, ya que debe reposar una hora.
Los ingredientes deben estar a temperatura ambiental, así que hay que sacar los huevos y la leche antes del frigorífico.
Derretimos la mantequilla y dejamos que temple. Reservamos.
Mezclamos y tamizamos la harina junto con la levadura. Reservamos.
Batimos los huevos junto con la leche (del tipo que más os guste), después añadimos el azúcar. Utilizo una batidora normal y corriente, de las que todos tenemos en casa. Batimos de nuevo e incorporamos la mantequilla. Batimos.
Poco a poco vamos adicionando la mezcla tamizada de harina y levadura junto a una pizca de sal batiendo.
La masa resultante es bastante fluida, casi líquida (menos que la de los crepes) pero consistente.
Dejamos que repose en nevera 1 hora.
Precalentamos la gofrera, pintamos ligerísimamente con mantequilla para que no se pegue y vamos añadiendo la cantidad necesaria. Justo debe cubrir los cuadraditos de la base porque si nos quedamos cortos se quedarán los agujeros sin rellenar y si nos pasamos puede desbordar y pringar todo. Así que cuidado si no queremos perder el tiempo despegando los pegotes de masa.
Dejamos que se hagan siguiendo las instrucciones de nuestro aparato. En la mía tardan unos 8-9 minutos.
Ahora desmoldamos y nos los zampamos!!!
Podemos acompañarlos con lo que queramos. A mí me gusta con mermelada de albaricoque, a mi amorcito con nocilla y plátano...
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